Asociacion Grafopsicologica

¿Qué significa empírico? ¿Qué es experiencia en la grafología?

ZEITSCHRIFT FÜR SCHRIFTPSYCOLOGIE UND
SCHRIFTVERGLEICHUNG
3/2004

Traducción: Ramón Tejeiro Vidal

statue-185435_1920

Empírico viene de la palabra griega “Empeiria” que significa experiencia.

¿Qué es experiencia? – Hay experiencia del pensamiento, experiencia del amor, experiencia del negocio, etc. Y experiencia de la ciencia.

¿Qué es experiencia en la ciencia? – Puede ser la experiencia de medir, la práctica de la experimentación en las ciencias naturales, pero esa no es la única forma de experiencia científica. La interpretación de una poesía de Goethe, de un texto de Aristóteles, una cantata de Bach, la exhibición de una pintura de Tintorero es otra forma de experimentación científica. Es la experiencia de la creación, de la exhibición, de la interpretación.

De ese tipo es también la experiencia de la grafología, de la interpretación de la escritura, como la ha denominado Robert Heiss en su libro de grafología. Es una experiencia del ver, una experiencia del movimiento.

Esto presupone una comprensión del alma que lo experimenta también como realidad de la presencia corporal de un ser vivo – de ahí, siguiendo la Psicología de Aristóteles – La experimentación de la corporalidad es asimismo una experiencia del ser-en-el-mundo.

Así dice Aristóteles del espíritu: El alma es la realidad, la presencia viviente en el mundo de un ser vivo instrumental –o sea: orgánico- cuyos instrumentos (organa) se dirigen al mundo, a ese “que está frente a nosotros”. Así los órganos de alimentación se dirigen a los alimentos, los de movimiento al lugar y al espacio en el que vivimos, el pensamiento a la verdad de lo pensado, a la realidad del mundo y de los entes en su totalidad.

Ese “que está frente a nosotros” es en griego el “Anti-keimenon” que traducido literalmente al latín es “ob-jectum”

¿Qué es, así pues, la objetividad? – Eso que nos es dirigido desde lo que está frente a nosotros: la realidad del mundo. Es la grandeza y actualidad de Aristóteles la que incluye en su psicología el ser adaptado corporalmente al mundo y espiritualmente al mismo mundo y a su verdad en una y la misma concepción. Una , que en lenguaje de Heidegger, se puede denominar como el ser-en-el-mundo de nuestra existencia.

Precisamente ese es el lugar de la grafología, ya que investiga las huellas del movimiento de la mano en el espacio, en el que se refleja la manera en la que nuestro ser-en-el-mundo se mueve, tanto de forma corporal como afectiva.

Exactamente esto es lo que ha presentado de forma genial Ludwig Klages en su libro “Escritura y carácter”, donde expone los matices del movimiento y su significado anímico de adecuación al espacio en el mundo, que para nosotros es simultáneamente un mundo natural –el espacio corporal- un mundo social, el mundo de la coexistencia y un mundo espiritual, el espacio de la experiencia del pensamiento y del sentimiento.

¿Qué es, entonces, objetivo en la grafología?: Es la percepción de nuestro estar adaptados a la realidad –la verdad que se nos opone, lo Anti-keimenon, lo Ob-jetivo. Empírico es en la grafología, exactamente eso: precisamente el interpretar, significar el tomarse en serio nuestro estar en el mundo, nuestra corporalidad en el espacio, nuestra coexistencia con los demás.

La tradición de la experiencia, de la empeiria, es este estar adaptado a la verdad que se muestra tanto en los experimentos medibles como en la interpretación.

La limitación de las palabras “empírico”, “objetivo”, “científico” a la medición empírica, por muy de moda que esté, es inadmisible. La importancia de la grafología en este caso consiste precisamente en que liga los ámbitos de la corporalidad, el pensamiento y el sentimiento entre sí.

Pero realmente ¿qué se esconde detrás de esa limitación de objetividad y empirismo a través de medir y experimentar? Es un largo proceso que viene desde Aristóteles a través de John Locke y David Hume y llega hasta el conductismo de Watson.

Aristóteles en su escrito “Acerca del alma” ofrece una genial definición del pensar y el reconocer. El espíritu que piensa y reconoce debe, en realidad, asumir una posición doble: Por un lado debe ser capaz de una percepción continua de la experiencia; debe ser como una pizarra vacía sobre la que siempre se puede escribir algo nuevo. Por otro lado debe ser como la luz, en la que todo se ilumina y se muestra, así como los colores necesitan de la luz para poder ser reconocidos como colores, así debe el espíritu tener un contacto con la luz de la verdad, para en realidad poder reconocer algo. Por ello, él denomina esa faceta del espíritu que reconoce y piensa el “nous poietikos”, el espíritu activo y creativo. La otra faceta que él ha comparado con la pizarra vacía la denomina el “nous pathetikos”, el espíritu de la experiencia que todo lo recibe.

Este concepto ha funcionado a través de los siglos, pero en la época de finales del siglo XVII es cuando los dos momentos del reconocimiento se desgarran separándose. Mientras Leibnitz y la filosofía continental remarcan la faceta activa del espíritu, la que trae consigo la luz del entendimiento, como si ya la tuviera desde antes (“a priori”), el padre del empirismo inglés, John Locke, por el contrario, remarca solamente la faceta del espíritu receptivo y de la experiencia, de manera que hizo de la pizarra vacía, de la tabula rasa, el grito de guerra de una ciencia puramente experimental: todo el conocimiento se refiere única y exclusivamente a la experiencia. El espíritu es una tabula rasa.

David Hume ha afinado ese vacío a través de una doctrina de asociación muy diferenciada que ha tenido vigencia durante algunos siglos, sobre todo en el mundo angloparlante, y que finalmente ha dado lugar al conductismo de Watson y a las teorías del aprendizaje que hasta hoy en gran medida definen el pensamiento, la experimentación y la medición psicológicas.

En realidad habría sido posible otro desarrollo, pues ya Kant en su “Crítica de la razón pura” fusionó las dos facetas: el a priori, esto es lo que el espíritu debe traer consigo para poder reconocer algo, y el a posteriori, de la experiencia.

Así dice él al Principio de la “Crítica de la razón pura” –siguiendo el sentido-: El filósofo escocés David Hume ha dicho que todo el conocimiento comienza con la experiencia, y con ello tiene razón, pero no está ni mucho menos dicho que eso solamente se basa en la experiencia.

La “Crítica de la razón pura” se ocupa más con lo que el entendimiento trae consigo de manera que pueda hacer la experiencia. Ese sentido es el que, por cierto, hizo propio Conrad Lorenz, cuando él dio a uno de los escritos programáticos tempranos el nombre de “Sobre las formas innatas de la posible experiencia“.

La filosofía del espíritu de Schelling y Hegel se ha desarrollado a partir del pensamiento de Kant, que constituye una raíz fundamental de la psicología como ciencia. El positivismo, sin embargo, ha pretendido borrar esto. Por el contrario, de nuevo, Wilhelm Dilthey ha retornado con su psicología comprensiva y después, a nivel filosófico, la fenomenología de Edmund Husserl y el “análisis existenciario” de Martín Heidegger.

En la noción de estar-en-el-mundo de Heidegger se encuentra un fundamento apropiado para el pensamiento comprensivo y la interpretación de la grafología, así como en los posteriores desarrollos espirituales de la hermenéutica de Hans Georg Gadamer que, en sí, es una doctrina de la exposición, interpretación y la comprensión.

Aquí se trata de la experiencia de la creación, de la exhibición, de la interpretación y aquí se encuentran también los fundamentos de la experimentación auténtica de la grafología – especialmente, entonces, cuando uno la relaciona con el inicio, que aquí hemos referido, de la concepción de Aristóteles del espíritu como realidad del cuerpo, que funde en uno solo lo corporal y lo espiritual en una visión genial de unidad.

Estas reflexiones deber colaborar a reforzar la conciencia de la propia valía de la Grafología como un método de interpretación y exposición que no tiene por qué no reconocerse.

BIBLIOGRAFÍA

Aristóteles, “Acerca del alma”
Gadamer, Hans-Georg, “Verdad y método”
Heidegger, Martin, “Ser y tiempo”
Heiss, Robert, “La interpretación de la escritura”
Kant, Immanuel, “Crítica de la razón pura”
Klages, Ludwig, “Escritura y carácter”
v. Uslar, Detlev, “Qué es el alma”

Tags: , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Puede interesarte

Firma John Wayne

Analizamos la firma de John Wayne. Hoy se cumplen 109 años desde su nacimiento....

Comentar

Deja un comentario

Your email address will not be published.




Top